TORTUGA y Corre con nosotras

CORRE CON NOSOTRAS es un club de atletismo formado en sus inicios por mujeres veteranas. A dia de hoy ya contamos con nuestras primeras compañeras senior. La filosofía de nuestro club es la de disfrutar, correr sin miedos ni complejos. Que la creación del club sirva para fomentar este deporte entre las mujeres, así como aumentar su participación en las carreras populares. Desde el momento en que nos ponemos el dorsal ya hemos ganado, no importa el tiempo ni el puesto. Nos gusta correr.

Muchas veces lo que cuesta no es correr, es buscar ese momento para nosotras... y muchas veces lo tenemos delante nuestro y no lo vemos... hasta que estás enganchada a correr y ya no te sientes mal por disfrutar de tu tiempo, ya que hace que te sientas mejor contigo misma y mejor madre cuando llegas sudando a casa, porque sonríes a tu pareja de otra manera al entrar por la puerta...porque te sientes importante... te has encontrado a ti misma durante el ejercicio...

Me encantan las carreras populares, ir con mis hijos, quienes también participan ya, animar a mi marido y amigos, tanto me gustó el ambiente que decidí participar yo también en ellas. Yo siempre gano cuando corro. Gano un montón de cosas...



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viernes, 29 de octubre de 2010

CORRER ME DA MÁS. Por ANA

Desde que decidí decirle adiós a la vida sedentaria, correr se ha convertido en uno de mis hábitos más adictivos. Tanto es así que ya me ha proporcionado algún que otro sinsabor. Y digo lo de sinsabor, porque claro, mis músculos, articulaciones, ligamentos, tendones, y demás elementos, aún se están acostumbrando al cambio de vida, deben fortalecerse, estirarse y habituarse.

En el camino, dolores, molestias y lesiones están a la orden del día. Lo último, un esguince, que me retira del mundillo más de lo que me apetecía. Como la decisión era “no más vida sedentaria”, en cuanto pude, decidí dedicarme a otras actividades como la natación o intentar aprender a andar en bicicleta. El caso era no parar.

Lo de aprender a andar en bicicleta, no me atrevo ni a contarlo, del último intento aún me acuerdo cada vez que me siento. Eso sí, fue divertido tener a mis dos hijos, de 5 y 3 años, uno a cada lado, diciéndome: “venga mama, tú puedes”. Fue lo que me animó a subir los dos pies a la vez, uno a cada pedal, y aguantar unos minutitos dignamente.

Lo de la piscina, digamos que es algo complementario, genial para relajar los músculos, para mantenerse un poco activo, pero realmente mi técnica deja bastante que desear y la natación no es lo mío.

Entre tanto me llega la hora de hacer el test de esfuerzo, para el que llevaba meses esperando, y allí me presenté. Las pulsaciones se me pusieron enseguida por las nubes y enseguida tuve que bajar de la cinta, porque entre las pulsaciones y el miedo a que mi pie fallara, me puse nerviosísima. Lo bueno, no me encontraron nada, nada malo quiero decir, me dieron unas pautas con respecto a los ritmos a los que debo entrenar que repasaré llegado el momento.

Así, intentando llenar el vacío que me dejaba no poder correr, fueron pasando las semanas, y un día, alguien me preguntó: ¿Y con todo eso te sientes igual que corriendo? Mi respuesta inmediata y sin pensarlo fue decirle: Pues no. No. No, porque correr me da más. No sé lo que es, ni como es, pero es más.


Y me pregunto si será algo físico: sentir el aire, el sol o la lluvia sobre mi cuerpo; el asfalto o el sendero bajo mis pies; o será algo emocional, el deseo de libertad, porque corriendo no existe nada, sólo mi mente y mi cuerpo, tal vez en ese momento ambos se reconcilian, los dos se hacen uno.

A veces, después de salir a correr, me pregunto: ¿Qué pensé? No lo sé..., no pensé nada..., salí, fuí, corrí..., no tengo muy claro si mi mente llevó a mis piernas o fueron ellas las que llevaron la voz cantante..., sólo sé que SALÍ, CORRÍ Y SENTÍ.


No me preguntéis que sentí.

SENTÍ MÁS.

Porque CORRER, ME DA MÁS.

ANA. 38 años
Más, aquí.

domingo, 24 de octubre de 2010

Y EL ADN DIJO SÍ. Por ROSA

Un mes como este de hace dos años, lo más profundo de mis genes dijeron: “Sí, quiero comenzar a correr”. ¿Correr?... ¿Soy yo la que esta diciendo que se anima a correr?. ¿Yo, la que no hizo más deporte que en el colegio (y de eso ya pasaron muchos años) y sin ningún interés ni pasión? ¿Soy yo la que estoy diciendo que quiero correr? No, no puede ser. Son mis genes.

En un momento determinado, ante la propuesta de Carmen, de pertenecer a un grupo de mujeres que comenzaban a correr juntas el ADN dijo sí. No fui yo ni mi parte más racional.

Toda la vida viendo a mi padre salir a correr con lluvia, viento, nieve, sol… me ha dejado huella. Toda la vida experimentando, por contagio familiar, lo que suponía para él la libertad de sentirse uno con la naturaleza, de sentir el viento en la cara, la luz del sol del atardecer, los olores de la tierra, el latido de los árboles en la mitad del camino…

Sin duda todo eso quedó impregnado en lo más interno de mis células, que permanecieron en silencio año tras año esperando que la situación fuese la adecuada para decir “Sí, quiero correr”.

Y aquí estoy a mis treinta y ocho años, tan sorprendida de mi misma que me cuesta reconocerme corriendo un día cualquiera. Lo que comenzó siendo un impulso puramente inconsciente se ha convertido en una fuente de energía y vitalidad que no me abandona.

No aspiro a hacer tiempos, ni miro el reloj, ni me marco objetivos a superar, sólo disfruto con una intensidad tal que me emborracho de endorfinas y me hace ser adicta a estos momentos de plenitud corriendo.

Salir a correr y sentir la lluvia en la cara, el contacto conmigo misma, los olores de la naturaleza y la visión lejana de los montes me ha “enganchado”. Tener un grupo de referencia como es “CORRE CON NOSOTRAS” ha hecho posible el milagro de despertar mis células y junto con otras mujeres compartir esta aventura para la que no hay edades ni dificultades que no puedan ser superadas.


Gracias Papi por estar en cada una de mis células desde los orígenes de mi vida y gracias Carmen por haber conseguido activarlas.

ROSA.
38 años

jueves, 21 de octubre de 2010

NUESTRA PRIMERA MEDIA MARATÓN. Por LUCI

INICIOS
Si hace año y medio cuando no éramos ni capaces de dar una vuelta al parque de Ferrera (lugar de encuentro runero en Avilés) sin ahogarnos, alguien nos hubiese dicho que terminaríamos corriendo una media maratón, le diríamos que tomase el pelo a otras o que la cabeza le fallaba. Todo el deporte que habíamos hecho en nuestra vida no había ido más allá de la gimnasia del colegio, por lo que ni siquiera nos imaginábamos el enganche que nos esperaba.

Tanto Pili como yo empezamos en este “mundo del correr” medio en broma y como muchos/as con la San Silvestre como punto de partida, aunque, curiosamente no corrimos ninguna juntas, pues la unión deportiva fue posterior.

Pili y yo llevamos corriendo juntas hace algo menos de un año y creo que hicimos un cocktail magnífico, pues yo necesito empuje y ánimo continuamente y ella algo de freno, ya que es de las que atraviesa un muro si es necesario, nunca ve obstáculos. Viendo esta combinación no es difícil suponer que de aquí brotó la idea de hacer la media, naturalmente sueño ideal de Pili y pesadilla en mi cabeza, al menos al principio.

Lo cierto es que lo que surgió como un sueño, para mí siempre inalcanzable y una locura, fue cogiendo forma a medida que nuestros entrenamientos se iban haciendo más serios y de más duración. Sin darnos cuenta correr una hora seguida prácticamente a diario y aún más tiempo los fines de semana se ha hecho normal y habitual en nosotras y en nuestro grupo de entrenamiento. Así que le di una enorme alegría a Pili cuando le dije ¡Ya tienes compañera para la Media!

PREPARACIÓN
Las ganas no nos faltaban pero... ¿y si no aguantamos? No nos atrevíamos a dar tal paso sin oler de cerca los 21 km, y decidimos ponernos a punto probando esa distancia, eso sí, ambiente más favorable no podíamos tener, corrimos con nuestro grupo habitual y con nuestros hijos de ocho años en el avituallamiento, sin duda lo mejor, pues nos daban agua con una alegría que ya sólo con verlos tenías moral para seguir corriendo. La verdad es que salió de maravilla, y desde entonces no tuvimos ninguna duda: ¡¡¡¡ íbamos a poder!!!!!

LLEGÓ EL DÍA
Vaya nervios por la noche..., dormir... lo que se dice dormir ninguna lo hizo muy bien... pero para eso está el cafetín de la mañana y el de las cafeterías de Langreo. Había que mantenerse activas.

EL CALENTAMIENTO.
Allí estaba José Antonio, un veterano compañero de muchos de nuestros entrenamientos que con sus 69 años corre que alucinas. ¡Vaya fichaje! Es el abuelete runero del parque, y todos le queremos. Con él nos sentíamos como en casa, parecía todo más familiar. Allí estuvimos calentando, carrerita para aquí carrerita para allá, pero... ¡¡¡ay madre!!! se acerca la hora de la salida y qué ganas de ir al baño, qué nervios!!! ¿nos dará tiempo? ¡pero si acabamos de ir... no puede ser…! Ahora sí que hay que correr.

LA SALIDA
Pero..., ¿dónde están las mujeres? ¡Dios mío que paisanada!

-Ya estamos Pili, tranquila, son muchos kilómetros, tenemos que aguantar… (esta frase indistintamente una u otra la pronunciamos cientos de veces en la carrera .
- ¡Luci no pierdas de vista a José Antonio, se nos escapa!

Como para no perderlo, parecía una culebrilla serpenteando entre los corredores, ¡es tan delgadín! Al poco sólo le veíamos la gorra y después… hasta otra José Antonio.

LA CARRERA
A José Antonio lo perdimos de vista nada más empezar, pero eso no nos desanimó. Al poco nos saludó un conocido que no habíamos visto antes y que nos adelantó aunque durante mucho tiempo lo tuvimos como referencia a él y a sus compañeros. De repente nos vimos acompañadas por un corredor con el que durante al menos dos km no mediamos palabra, quizás por timidez tanto de él como nuestra, hasta que finalmente empezamos a hablar, algunas veces con dificultad pues por momentos el ritmo que íbamos cogiendo nos dificultaba la conversación.
Él, ya había hecho esta media, nos aconsejaba ir algo más despacio para aguantar la carrera entera, pero lo cierto, es que aunque nos dábamos cuenta, nos veíamos fuertes y con ilusión, los nervios ya se habían ido y estábamos por fin corriendo, estábamos fuertes.

Tengo que decir, que pasar por los 10 kilómetros por lo menos para nosotras, tuvo un efecto anímicamente muy positivo, pues leer al lado de Km 1, Km 11 vale mucho. Empiezas a ver dos cifras, no una, y aunque pueda parecer una tontería, no lo es. Los 4 ó 5 kilómetros siguientes pasaron rápido. Creo que es muy importante no pensar en los kilómetros que aún quedan, sino pensar los que llevas, a nosotras nos surtió efecto.

A partir de ahora tengo que deciros que en mi caso se torció un poco la cosa, y lo pasé un poco jorobadillo, no voy a idealizar ni deciros que fui "Alicia en el país de las maravillas" porque sería engañar. Mis últimos kilómetros fueron duros porque un repentino dolor de estómago empezó a fastidiarme, y empecé a ponerme pálida.

Pero para ayudarme estaba mi buena amiga Pili, de la que estoy más que agradecida, porque perdió de hacer mejor tiempo por mí. Con lo peleona y competitiva que es, tuvo que morderse las ganas de tirar y sólo me dejó a falta de menos de 1 kilómetro, cuando estaba segura de que yo llegaría sana y salva.

Todos mis males pasaron cuando Raquel, mi hija, corrió los metros finales conmigo dándome toda la fuerza y ánimo del mundo ¡su cara de alegría lo dice todo! Parecía decirme ¡¡¡¡mami lo has conseguido!!!!... y allí estaban esperándome Pili, José Antonio, mi familia… ¡NO PODÍA SENTIRME MÁS FELIZ...!

¡¡¡¡¡¡¡ ACABÉ UNA MEDIA MARATÓN !!!!!!

Al final vimos los tiempos y vimos que no había estado nada mal, Pili la hizo en 1:55:17 y yo en 1:55:48. Estamos tan contentas que ya estamos preparando la siguiente en Avilés y aún nos quedaron fuerzas para correr a los dos días en Nueva de Llanes... ¡¡¡Menudo subidón!!! Creo que aún nos dura y nos durará.

Un abrazo
LUCI 43 años
PILI 40 años

martes, 19 de octubre de 2010

LA DANZA DEL GUANTE ROSA





19 de octubre. Día mundial contra el cancer de mama.

domingo, 17 de octubre de 2010

15 MINUTOS SEGUIDOS

Ya que muchos me preguntáis os cuento como me va. Desde el día que tomé la alternativa he salido "a correr" tres días a la semana, lunes, miércoles y viernes. Poco a poco, muy poco a poco, he ido aumentando los minutos hasta llegar a los 15 que he corrido seguidos esta semana. Uff... no me lo podía creer... 15 minutos saboreando la brisa, las nubes y la vieja sensación de libertad tan añorada. Ya sé que estoy siendo algo conservadora pero no quiero que por empezar demasiado rápido se fastidie la cosa. Han sido muchos meses parada y con dolor...

Por eso decidí empezar poquito a poquito. No son sólo las piernas las que hay que poner en marcha otra vez, el corazón también necesita adaptarse.
Esto es lo que hice la semana pasada:
5' caminar+5' trote+estiramientos +6x10 abdominales+6x10 lumbares
+15'correr+3'caminar+estiramientos.

Mirándolo así no parece mucho pero sólo tengo que mirar atrás: 3'caminar+1'correr para ver que el camino cada día tiene un trecho más que recorrer.

Sigo sin salir del campo de futbol, es decir corriendo en llano y en blandito. Veremos como se presenta esta semana. Gracias a todos por vuestros ánimos.

sábado, 9 de octubre de 2010

UN CÓCTEL DE 10 KM. Por ALMUDENA

Bueno... una vez mas me he metido en el lío de escribir sensaciones. Tenía que describir la carrera de Ribadesella, pero como me pasaron tantas cosas casi será mejor que las enumere, si no, no podré seguir el orden.

01º - Dia anterior (cacharrazo en la rodilla con el pico de una mesa, aún tengo el morado)
02º - Día anterior noche (me voy a sentar y me quitan la silla, las posaderas ya están bien)
03º - Día de la carrera 8:45h (se ofrecen a conducir para que vaya cómoda)
04º - 9:00 Pregunta: por dónde voy??? pues... por tal y tal y tal, resultado: se equivoca y hay que dar la vuelta
05º - 9:30 En ruta
06º - 9:45 Los mineros cierran la autopista
07º - 9:46 Grito de.....déjame conducir
08º - 9:49 Vuelvo a preguntarle a los mineros por donde regaitas voy
09º - 10:05 Esquivando barricadas en Lieres
10º - 10:10 En ruta por fin
11º - 10:20 Llamada a Carmen (llegaré justita, me pararon los mineros -No te preocupes ya estamos aquí, te esperamos)
12º - 10:40 Llamada a Carmen, que me recoja el dorsal, ella, pip,pip, pip, no contesta...
13º - 10:41 Llamada a Eugenia para que se lo diga a Carmen, pip, pip, pip, no lo oye
14º - 10:42 Carmen llama, (vale vale ya lo recojo)
15º - 10:50 Carmen llama ( dónde andas?- ya cerca, pero no se si llegaré- la camiseta y el dorsal lo tienen las chicas, te esperan en la rotonda)
16º - 10:57 Llegada a la rotonda ( Inés se movía como si estuviese en una jaula, luces y acción)
17º - 10:58 Luisi o Toti o Inés, no consigo recordarlo me ponen la camiseta, el chip, delante de los policias que se debieron quedar bizcos pensando....."esos locos que corren"
18º - 10:59 Llego a la salida
19º - 11:00 A correr....
20º - Ay madre!!!!

Entre los nervios de no llegar (aunque llegué) el no calentar (ya iba caliente bastante) y los nervios que normalmente ya tengo sin ayuda, salí con la idea de que no podría correr mas de 2 ó 3 km.

Este era mi 2º 10.000 y el 1º no pude hacerlo sin parar un poco, y no estaba tan equivocada. Al km 3 empecé a sentirme sin aire, la imagen que vino a mi mente fué la de, bueno! y si hay que parar se para! pero.....jo, no me quería rendir tan pronto.

De repente apareció un corredor
que me dijo, baja un poco, baja un poco hasta que recuperes, y se quedó a mi lado. A partir de ahí empecé a respirar bien, a no sentir las piernas tampoco, simplemente corría.

Fuimos todo el rato hablando, comentando carreras, experiencias y criticando al gobierno. Desde aquí me gustaría agradecerle la ayuda (esta es una de las grandes cosas que tienen las carreras populares, COMPAÑERISMO con mayúsculas)

No me conocía, seguramente dejó de ir mas rápido por acompañarme, por intentar que acabase, por.... da igual los por, me ayudó.
Cuando me di cuenta estaba en el km 8,5. Alguien que animaba dijo, venga que solo falta uno, me giré y le contesté, no engañes que queda uno y medio, se rió con ganas. Cuando me di cuenta entrábamos casi en meta.

Mi medio capicúa (el dorsal de mi acompañante era el mio al revés, o el suyo al revés mio) me dice con una sonrisilla...tiramos? y hala! a "lo que daben les patuques"

Las chicas animando, Carmen, Toti, Luisi, Inés. Los gritos de ánimo dan fuerzas extra, no sabéis cuanto, o quizás sí, porque también formais parte de es@s locos. Casi llegando iba ya a frenar y mi medio capicua me soltó un grito que casi me mete en la meta del bocinazo, posiblemente no se de ni cuenta de que lo hizo, pero me cedió que entrara delante de él con un gesto que casi fué de torero. Al del micro sólo le pude decir... me ahogo!

Sensaciones:

No concebiría ahora vivir sin estos momentos, cada día hay alguna anécdota, algún gesto, algún comentario, alguno de vosotr@s da una palmadita de ánimo o tiene una frase de apoyo, conocidos y anónimos.

Correr
es el mejor antidepresivo que conozco, me ayuda a esforzarme cada vez un poco más y creo que esta filosofía extraña también la aplico a otras facetas de mi vida. Mi segundo 10.000 acabó siendo una mezcla de rabia, nervios, tensión, esfuerzo, miedo, cansancio, risa, alegría, satisfacción, todo ello mezclado, dan un cóctel que sabe a gloria y cuando mejor sabe es compartiéndolo con vosotr@s.

ALMUDENA.
48 años.

miércoles, 6 de octubre de 2010

REAL MARATHON BERLIN 2010. Por MARTA

Embarcados en el reto de poder cruzar la Puerta de Brandemburgo, después de correr durante cuarenta y dos kilómetros, partimos hacia Berlín el 23 de septiembre. En la maleta, nervios, ilusión y unos playeros desgastados por los entrenos.

La maratón de Berlín está considerada una de las cinco mejores maratones del mundo. Por este motivo, miles de corredores se desplazan cada año, con el fin de conseguir alcanzar un sueño, la prueba reina del atletismo.

Cuando cogemos el avión, el jueves en Madrid, ya observamos el movimiento de algunos de esos 47.000 corredores que irán hasta Berlín. Durante el vuelo y en el aeropuerto tenemos oportunidad de conocer a algunos de ellos. Eso mismo pasará en Berlín en los días previos. El ambiente es inmejorable. Todos estamos ansiosos y contentos por vivir esta experiencia, conscientes de su importancia.

El sábado por la mañana nos desplazamos a la feria del corredor, nuestro dorsal nos espera, un número que conocemos desde hace días, nuestro número. Miles de personas se reúnen en el viejo aeropuerto de Berlín. Todo está muy organizado, y las ganas de correr aumentan por momentos. Allí se realiza la minimaratón, para que los niños de Berlín puedan disfrutar también de este deporte . Mucha animación, risas, y también nervios, la cuenta atrás ya ha empezado.

Cuando el domingo por la mañana bajamos a desayunar a las 6.30, todos los corredores, reunidos en el hall del hotel, presentan rostros asustados. Está lloviendo mucho, y nada parece indicar que vaya a parar. La temperatura ha bajado más de 10 grados desde ayer.

Terminado el desayuno, partimos a la estación del metro. El tráfico en el centro de Berlín está cortado, hoy las calles pertenecen a los corredores y a todo el público que saldrá a animar a la calle. Mareas humanas se desplazan hacia el parque situado frente al Parlamento y la Puerta de Brandemburgo. Todos llevamos con nosotros un plano que nos muestra donde dejar nuestras ropas y cuál es el cajón de salida que nos corresponde en función de nuestro tiempo estimado.

Sigue lloviendo mucho, y sólo tenemos para protegernos los árboles del parque y los plásticos que nos deja la organización. Es imposible protegerse bajo techo y aún queda media hora para que comience la prueba.

La salida de la prueba es espectacular . Minutos antes , hemos oído cantar en directo a Simon Marlower, y la canción This is the moment . Miro a mi alrededor y todos estamos temblando, mojados y con frío , deseamos que den la salida.

Los disparos y la suelta de un montón de globos verdes nos indican que los grandes corredores ya han salido. Nosotros tardaremos aún un par de minutos más. Aquí, como en la vida, cada corredor plantea su propia carrera, su ritmo, su alimentación. Pero todos tienen el mismo objetivo, cruzar la puerta de Brandemburgo y finalizar el maratón.

La lluvia, la niebla y el frío, han jugado en nuestra contra. El récord del mundo no ha podido batirse, y los corredores populares también nos hemos visto perjudicados por el tiempo. Pero el reto está hecho, y la prueba superada.

Algunos cientos de corredores han tenido que retirarse y no han cumplido su objetivo. La maratón es una prueba dura, por eso, entre las caras de frío, agonía y cansancio, se pueden ver sonrisas.

Todos llevan con orgullo la medalla que los identifica como ganadores de su propia carrera, esa que dan a cada corredor tras acabar una maratón. Sabemos que los ganadores de verdad han sido otros, a los que ni siquiera hemos visto. Pero después de horas de frío y lluvia, de no dormir por los nervios la noche previa y de las semanas de entrenamientos, todos los que han conseguido superar la mítica cifra de 42.195 mtrs, son los auténticos ganadores de la Real Marathón Berlín 2010.

Gracias Berlín por acogernos con tanto cariño, gracias Berlín por permitirnos lograr nuestros sueños.

El ganador absoluto de la prueba fue Patrick Makau, con un tiempo de 2.05.08. La ganadora femenina Aberu Kebede tardó 2.23.58. Y yo, Marta, corredora popular, tardé 3.32.00 . Mi puesto, el 426 femenino de 7.430 corredoras.

MARTA.

martes, 5 de octubre de 2010

PRÓXIMAS ENTRADAS

El maratón de Berlín de Marta.
Los diez kilómetros de Ribadesella de Almudena.
Fotos del jurásico.
Y más cosas próximamente....
No te preocupes Roberto que no me olvido de mandarte la foto.