TORTUGA y Corre con nosotras

CORRE CON NOSOTRAS es un club de atletismo formado en sus inicios por mujeres veteranas. A dia de hoy ya contamos con nuestras primeras compañeras senior. La filosofía de nuestro club es la de disfrutar, correr sin miedos ni complejos. Que la creación del club sirva para fomentar este deporte entre las mujeres, así como aumentar su participación en las carreras populares. Desde el momento en que nos ponemos el dorsal ya hemos ganado, no importa el tiempo ni el puesto. Nos gusta correr.

Muchas veces lo que cuesta no es correr, es buscar ese momento para nosotras... y muchas veces lo tenemos delante nuestro y no lo vemos... hasta que estás enganchada a correr y ya no te sientes mal por disfrutar de tu tiempo, ya que hace que te sientas mejor contigo misma y mejor madre cuando llegas sudando a casa, porque sonríes a tu pareja de otra manera al entrar por la puerta...porque te sientes importante... te has encontrado a ti misma durante el ejercicio...

Me encantan las carreras populares, ir con mis hijos, quienes también participan ya, animar a mi marido y amigos, tanto me gustó el ambiente que decidí participar yo también en ellas. Yo siempre gano cuando corro. Gano un montón de cosas...



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viernes, 8 de febrero de 2013

NO SÉ DECIR QUE NO. B/SS 2012 por DOLORES

Bueno, si no me animo ya a contar mi Behobia se me va a olvidar, así que ahí va. A pesar de que llevo toda la vida corriendo – bueno, en realidad trotando algo – pensaba que las carreras de competición, aunque fuesen populares y, sobre todo eso de las medias maratones y las maratones eran para otro tipo de gente, para los y las verdaderos atletas.
 
Y resulta que cuando me uno a Corre con Nosotras descubro que otras chicas como yo, aunque entrenando más, estaban haciéndolo. Al poco tiempo de correr con ellas – bueno, con nosotras – Carmen envía un correo preguntando quién quiere ir a San Sebastián y a mí si me preguntan algo tan directamente …, no sé decir que no.
Entonces ya me vi obligada a entrenar un poco más en serio, por lo menos dos o tres veces por semana. Pero llegó el verano y el ritmo bajó y luego llegó el otoño, la vuelta al trabajo, a los colegios, y siguió bajando… Menos mal que el último mes hice dos tiradas largas con Ángel por Muros de Nalón, mi pueblo, en el que sólo hay cuestas. En una de ellas llegamos a correr más de 20  kms  así que a partir de ahí me quedé tranquila. Llegar, llego, me dije.

Cuando llegamos a San Sebastián y fuimos a buscar los dorsales al velódromo  la cola que había hacía presagiar  horas de espera. Pues no, en menos de veinte minutos todo resuelto y además la mar de bien. La organización de la Behobia es espectacular.
Y luego en el hotel nos encontramos todas (y todos), incluidas Mercedes y Carmen que a pesar de no poder correr fueron nada más que por vivir el ambiente y animar. Eso es deportividad. Y Cos con una gripe tremenda, que se tuvo que quedar en la cama por la noche y después corrió igualmente.
Esa noche lo pasamos estupendamente de pinchos – aunque no parezca muy adecuado nos sentaron fenomenal – e incluso tomamos alguna cañita. Pero pronto para el hotel a descansar.

A la mañana siguiente, desayuno de deportistas (no faltó el plátano), equipamiento y … ¡a coger el tren para llegar a Behobia! Cuando por fin llegamos llovía a mares, hacía un frío de pelar y no podíamos ni calentar. Pero nos daba igual, el ambiente era impresionante, cientos y cientos de deportistas con la sonrisa en los labios.
 
Tras los nervios de la salida comencé a correr con Carolina y Lizzi (y Ángel). Yo, poco a poco, que tenía muy claro que prefería disfrutar a sufrir. Pero cada vez fui sintiéndome mejor, además dejó de llover, la ropa me secó – llevaba un chubasquero – el ritmo fue mejorando y además Ángel fue apoyándome la mayor parte del tiempo (la verdad es que no hizo su carrera, hizo la mía).
 
Y además estaba la gente, apoyando, gritando, chocando las manos. Es lo mejor de la Behobia. En más de una ocasión me apeteció parar y darles un abrazo. Cuando por fin llegué al kilómetro 17, al alto donde está El Bulli, ya llevaba bastante tiempo corriendo sola. Sabía que ya solo me quedaba bajada y llano y entonces decidí apretar. Pero antes me quité el chubasquero para hacer los 3 últimos kilómetros con la camiseta de Corre con Nosotras, entre otras cosas porque si Carmen nos ve entrar sin ella…
Faltan dos kilómetros y medio y me encuentro a Rosa que iba delante así que decidimos apoyarnos la una a la otra y seguimos juntas hasta casi el final. Entramos en San Sebastián, aprieto un poco más, último kilómetro horrible que me pareció más largo que los otros diecinueve y, por fin… ¡ He hecho una media maratón!
DOLORES.

3 comentarios:

  1. Espero que este año en noviembre las que no fuísteis esta edición os animéis a participar, y a las que os lié, me acompañéis este año.

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  2. Espero poder veros allí, iré con mi chica desde Madrid y me encantará conoceros en persona

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  3. Doloresssss ! creo que te confundiste de restauranteeeee. Eso o diste un rodeo muy grande para llegar a San Sebastián....

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