TORTUGA y Corre con nosotras

CORRE CON NOSOTRAS es un club de atletismo formado en sus inicios por mujeres veteranas. A dia de hoy ya contamos con nuestras primeras compañeras senior. La filosofía de nuestro club es la de disfrutar, correr sin miedos ni complejos. Que la creación del club sirva para fomentar este deporte entre las mujeres, así como aumentar su participación en las carreras populares. Desde el momento en que nos ponemos el dorsal ya hemos ganado, no importa el tiempo ni el puesto. Nos gusta correr.

Muchas veces lo que cuesta no es correr, es buscar ese momento para nosotras... y muchas veces lo tenemos delante nuestro y no lo vemos... hasta que estás enganchada a correr y ya no te sientes mal por disfrutar de tu tiempo, ya que hace que te sientas mejor contigo misma y mejor madre cuando llegas sudando a casa, porque sonríes a tu pareja de otra manera al entrar por la puerta...porque te sientes importante... te has encontrado a ti misma durante el ejercicio...

Me encantan las carreras populares, ir con mis hijos, quienes también participan ya, animar a mi marido y amigos, tanto me gustó el ambiente que decidí participar yo también en ellas. Yo siempre gano cuando corro. Gano un montón de cosas...



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lunes, 11 de febrero de 2013

UN SUEÑO HECHO REALIDAD. MARATÓN DE DONOSTIA. Por INÉS.

Hace unos meses ni siquiera me había planteado correr un maratón, era algo lejano, inalcanzable, una quimera. Hoy ya  es una feliz realidad, aunque el camino para conseguirlo no fue sencillo; atrás quedan muchas horas de entrenamiento, de robar tiempo al descanso, de agobiarme con el calor, de empaparme con la lluvia, de pasar frío, de vencer la pereza, de renunciar a las sidras de Gascona, de.....

Ahora pienso que el único secreto para lograrlo fue el trabajo metódico, aderezado con una buena dosis de constancia y una pizca de ilusión.

Tuve la suerte de contar con la maestría de Fernando Azurmendi, capaz de convertir lo muy difícil en asequible. Me diseñó un estricto plan de entrenamiento que  cumplí "por el libro" a veces al borde de mis posibilidades.  

Y llegó el tan esperado 25 de noviembre, en la línea de salida los inevitables nervios, las dudas, la tensión antes de la prueba. Llovía, pero a mí no me importaba, la temperatura era muy agradable  y las ganas que tenía de empezar (y acabar) podían con todo. 

A mi lado Miguel, que me acompañaba en la aventura, cual perfecto caballero andante, siempre pendiente y facilitándome las cosas.  Actuó desde el principio como liebre de lujo marcando un ritmo que a mí me resultaba cómodo, incluso podíamos ir hablando y riendo. Casi sin darme cuenta los kilómetros fueron cayendo.

A mitad de carrera comenzamos a  adelantar corredores que no habían sabido dosificar las fuerzas o habían calculado mal la distancia. Ahí empecé a darme cuenta de que Fernando me había preparado para afrontar la maratón con todas las garantías de éxito: aún contaba con energía de reserva.

En el kilómetro 34 mis cuádriceps empezaron a protestar por el esfuerzo extra, tocaba sufrir un poco. Cinco kilómetros más tarde... ¡¡qué subidón!!  diviso una camiseta de CCN, era Marimar que nos localizó y se unió a nosotros un rato para animarnos.

Las molestias aumentaban en progresión geométrica, así que aflojé un poco la marcha porque mis cuádriceps se habían declarado en huelga indefinida.

 Pero ya estaba cerca de Anoeta, y los gritos de ánimo de la gente me llevaron en volandas hasta el final. Me habían hablado muy bien del público donostiarra, pero lo que me encontré superó con creces lo imaginado; son sencillamente fantásticos.
Al cruzar la meta toda la emoción contenida estalló, las endorfinas entraron en ebullición y unas lágrimas rebeldes  se asomaron a mis ojos: por fin mi sueño se había hecho realidad.
INÉS.

viernes, 8 de febrero de 2013

NO SÉ DECIR QUE NO. B/SS 2012 por DOLORES

Bueno, si no me animo ya a contar mi Behobia se me va a olvidar, así que ahí va. A pesar de que llevo toda la vida corriendo – bueno, en realidad trotando algo – pensaba que las carreras de competición, aunque fuesen populares y, sobre todo eso de las medias maratones y las maratones eran para otro tipo de gente, para los y las verdaderos atletas.
 
Y resulta que cuando me uno a Corre con Nosotras descubro que otras chicas como yo, aunque entrenando más, estaban haciéndolo. Al poco tiempo de correr con ellas – bueno, con nosotras – Carmen envía un correo preguntando quién quiere ir a San Sebastián y a mí si me preguntan algo tan directamente …, no sé decir que no.
Entonces ya me vi obligada a entrenar un poco más en serio, por lo menos dos o tres veces por semana. Pero llegó el verano y el ritmo bajó y luego llegó el otoño, la vuelta al trabajo, a los colegios, y siguió bajando… Menos mal que el último mes hice dos tiradas largas con Ángel por Muros de Nalón, mi pueblo, en el que sólo hay cuestas. En una de ellas llegamos a correr más de 20  kms  así que a partir de ahí me quedé tranquila. Llegar, llego, me dije.

Cuando llegamos a San Sebastián y fuimos a buscar los dorsales al velódromo  la cola que había hacía presagiar  horas de espera. Pues no, en menos de veinte minutos todo resuelto y además la mar de bien. La organización de la Behobia es espectacular.
Y luego en el hotel nos encontramos todas (y todos), incluidas Mercedes y Carmen que a pesar de no poder correr fueron nada más que por vivir el ambiente y animar. Eso es deportividad. Y Cos con una gripe tremenda, que se tuvo que quedar en la cama por la noche y después corrió igualmente.
Esa noche lo pasamos estupendamente de pinchos – aunque no parezca muy adecuado nos sentaron fenomenal – e incluso tomamos alguna cañita. Pero pronto para el hotel a descansar.

A la mañana siguiente, desayuno de deportistas (no faltó el plátano), equipamiento y … ¡a coger el tren para llegar a Behobia! Cuando por fin llegamos llovía a mares, hacía un frío de pelar y no podíamos ni calentar. Pero nos daba igual, el ambiente era impresionante, cientos y cientos de deportistas con la sonrisa en los labios.
 
Tras los nervios de la salida comencé a correr con Carolina y Lizzi (y Ángel). Yo, poco a poco, que tenía muy claro que prefería disfrutar a sufrir. Pero cada vez fui sintiéndome mejor, además dejó de llover, la ropa me secó – llevaba un chubasquero – el ritmo fue mejorando y además Ángel fue apoyándome la mayor parte del tiempo (la verdad es que no hizo su carrera, hizo la mía).
 
Y además estaba la gente, apoyando, gritando, chocando las manos. Es lo mejor de la Behobia. En más de una ocasión me apeteció parar y darles un abrazo. Cuando por fin llegué al kilómetro 17, al alto donde está El Bulli, ya llevaba bastante tiempo corriendo sola. Sabía que ya solo me quedaba bajada y llano y entonces decidí apretar. Pero antes me quité el chubasquero para hacer los 3 últimos kilómetros con la camiseta de Corre con Nosotras, entre otras cosas porque si Carmen nos ve entrar sin ella…
Faltan dos kilómetros y medio y me encuentro a Rosa que iba delante así que decidimos apoyarnos la una a la otra y seguimos juntas hasta casi el final. Entramos en San Sebastián, aprieto un poco más, último kilómetro horrible que me pareció más largo que los otros diecinueve y, por fin… ¡ He hecho una media maratón!
DOLORES.

viernes, 1 de febrero de 2013

"LA CARRERA" (B/SS 2012) Por BELÉN

Pasados unos días de nuestra aventura por Behobia, ya un poco más serena creo que puedo comenzar a ordenar todas las emociones y sensaciones que nos llevaron a disfrutar de la gran mítica carrera. Hasta ahora, para mí es LA CARRERA .
 
En abril, mi hermana y yo, comenzamos a buscar alojamiento sin todavía saber si tendríamos dorsales. Cuando mi madre se enteró también se animó a venir a disfrutar como espectadora. Nos hizo mucha ilusión, hacía demasiado tiempo que no vivíamos una aventura las tres juntas.
 
En mayo la preinscripción gracias a la tenacidad, paciencia y sobretodo ilusión de Carmen que estuvo al pie del ordenador…
 
En junio rotura de fibras y después poco a poco mis compañeras fueron quedando por el camino por lesiones o por problemas de salud.
 
Anímicamente la cosa se ponía complicada. Pero retomo los entrenamientos a finales de agosto.
 
Llega la última semana: Cos nos describe en un correo que tiene un gripazo tremendo, la previsión meteorológica metía miedo y a mi me sale una molestia en el pie derecho que no me da la gana que me deje en casa.
 
Continúo entrenando y aguanto con hielo en la zona e ibuprofeno, a Fernando no le digo nada porque me va a doler más lo que me va a decir que lo que me duele el pie (menuda irresponsabilidad...) Si solo me duele después de entrenar, mientras corro no me molesta... que atrevida es la ignorancia.
 
Sábado 10: Marchamos tempranín hacia San Sebastián (me encanta). A medio camino hablo con mi compañera Carolina que está con Lizzi en Anoeta recogiendo ya el dorsal. Ellas si que fueron tempranín.
 
Luego me llama Carmen que vienen unos 30 km detrás de nosotras, quedamos vernos en Anoeta. No para de llover, está claro que los del tiempo cuando es malo nunca fallan. Pero bueno a lo mejor hoy llueve ya todo lo del fin de semana (de ilusiones).
 
Después de buscar nuestro dorsal en las listas nos dirigimos a nuestra fila y allí coincidimos con Carmen y Merce. Hablamos un poco, bueno o muy rápido, y sacamos unas fotos. También retiramos la bolsa con la CAMISETA y el chip. Está todo tan bien organizado que ya sacamos el billete del euskotren para el día siguiente.
 
Tras comer en el hotel decidimos hacer una siestina, ducha y quedar con las chicas en la llegada para ir de pintxos.
 
Le mostramos a mi madre el itinerario para llegar desde nuestro alojamiento hasta la kursal para que el domingo se pusiera allí a animarnos. Bueno, el clima seguía avisando y nos cayó una de agua y un vendaval que ya nos hizo suponer que este año gracias a eso, la carrera, iba a ser más mítica si cabe.
 
Y mientras esperamos por todo el equipo en el ayuntamiento nos vamos encontrando con más asturianos que ya corrieron otras ediciones. Todos nos dicen lo mismo: no vais a sentir la lluvia, ni el viento ni las cuestas porque la gente anima que te llevan ellos.
 
Domingo de madrugón, no durmiendo mucho por los nervios y después de un espectacular desayuno vamos a coger el tren.
 
Por suerte podemos ir sentadas porque el viaje comienza en nuestra estación, menos mal ya que se puso hasta arriba de corredores. Llegamos a Irún, subimos al autobús y dirección Behobia.
 
Bueno y ahí ya te puedes morir de la emoción. Nunca creí que hubiera tanto loco, es que llovía sin parar, un frío horrible y allí más de 21000 locos pretendíamos correr 20km!!!!
 
Nos encontramos con Alberto, marido de mi compañera Rosa, que tenía el mismo color de dorsal que nosotras y salíamos a la misma hora. Dejamos las mochilas hacia las 9:30 y hasta las 11:04 que fue la salida no recuerdo haber pasado tanto frío en el previo a una carrera.
 
A las 10 comienzan las primeras salidas, no podemos calentar nada pero da igual sólo queríamos empezar a correr y cuando parece que la lluvia hace un receso salimos nosotros.
 
Al principio es un poco difícil correr porque es estrecho y somos muchísimos, luego ya nos vamos estirando un poco y comenzamos alguna pequeña cuesta. Las calles están abarrotadas. En los lados hay un montón animando, niños que sacan las manos para chocarlas con las tuyas.
 
Y es verdad, te llevan. Corres sin enterarte, llegas al km 6 la 1ª subida fuerte. Son 2 km y vas un poco reservando, cuando coronas piensas ¿y esto es todo? 
 
Después toboganes hasta Lezo, en el km10 unas mujeres nos ofrecen naranjas cortadas. Yo no cojo porque en ese momento no paraba de diluviar pero ellas nos seguían animando.
 
Y van cayendo los km y cuando me doy cuenta estoy subiendo el alto de Miracruz (KM 15) a tumba abierta, es que no me canso. La gente nos grita que somos geniales y tú tiras para arriba sin enterarte. AUPA NESKA, a las mujeres nos animan mucho.
 
Ya está , ahora sólo es bajar otro kilometrín y luego todo el paseo llano. Te imaginas cómo va a estar a reventar y sabes que ahora si que se va disfrutar.
 
Y entonces la rodilla derecha me pegó un pinchazo que ni las muelas me dolieron así nunca.
 
Bajo prácticamente trotando, veo cómo me pasan volando y yo no puedo. Pero no puedo parar, si lo hago sé que no termino ni caminando. AUPA BELÉN!!! Aupa, aupa, es lo único que me digo.
 
A 500m de meta oigo de entre todas las voces que me dicen: "Venga Belén, Raquel ya llegó". Miro a mi izquierda y es mi madre que está animándome desde el sitio dónde le indicamos ayer.
 
Ahora sí que ya está y justo ante de entrar veo a Carmen y a Mercedes gritándome y con la cámara en la mano. Como no podía ser de otra manera.
 
Terminé llorando, no de dolor, de emoción, con la respiración agitadísima, de euforia que no me cabía en el pecho, ansiedad, no sé, no sé cómo explicarlo... me es imposible.
 
Y acabamos todas, todas las compañeras de Correconnosotras terminamos la Behobia 2012.
 
Lizzi con un tiempo fenomenal; Mª Jesús aún con su dolor de rodilla; Cos con ese gripazo y el clima que le ponía la puntilla a la fiebre; Dolores, y eso que dice que no tiene mucho tiempo para entrenar, Rosa que era su primera carrera de más 10 Km y Carolina que se recuperó genial de ese terrible cólico nefrítico.
 
Carmen y Mercedes gracias por vuestro genial sentido del humor y poder poner esa salsa a todo.
 
Almudena esta CARRERA es para tí, porque después de acabar el año pasado la Media de la Reconquista esta la bordas.
 
Y al resto del equipo: Correconnosotras va a volver a la Behobia y cuantas más mejor.
 
Inés no pudiste escoger sitio mejor para debutar en el Maratón. AUPA INES!!!
 
BELÉN